La adicción al Messenger es uno de los problemas de la juventud actual: no pueden pasar más de media hora con el PC enchufado sin tener el Messenger encendido para hablar con su grupo de amigos. Y pasar horas, y horas que podrían dedicar a otros menesteres.
Otros, tienen más o menos estilo según se mire, y se dedican a la caza de pareja con el Messenger, ayudados probablemente por páginas de contactos. Pero, cuando el Messenger y todo su entorno se vive en el día a día fuera del ordenador, es una adicción de la que debes desintoxicarte cuanto antes:
Vía: El Perro Flaco